¿Existe la casualidad?. Con esta pregunta comenzamos nuestra segunda tertulia. ¿Son acaso las profecías fruto de la casualidad o realmente es posible conocer el destino que nos depara el futuro?. ¿Es nuestra mente tan poderosa como para realizar este tipo de fenómenos?.
La figura del profeta esta ligada a nuestra historia desde hace miles de años. Desde aquellos profetas bíblicos hasta nuestros días, nos han llegado una gran cantidad de personajes con sus mas variadas predicciones. Unos, con una exactitud asombrosa en sus mensajes, otros sencillamente no tanto. Y si muy diversos han sido esos personajes históricos y sus tan llevadas y traídas profecías, no es menester tampoco citar la cantidad de métodos en los que se basaron y se basan todavía algunos de estos “elegidos” para transmitir sus mensajes. Desde visiones a través de los sueños, mediante escritura automática, apariciones, estados alterados de conciencia... En fin, un extenso abanico de métodos que en definitiva, parecen despertar en nuestra mente una capacidad para ir mas allá en el tiempo. Y no deja de ser algo descabellado pensar en ello. Esta cada vez mas demostrado que la hipnosis es capaz de hacernos viajar al pasado y reconstruir hechos y vivencias durante un determinado periodo y lugar concreto. Si la hipnosis es capaz de abrir o activar ese “canal” que parece ser todos poseemos y hacernos viajar hacia el pasado, ¿por qué no mediante otros métodos no pudiéramos abrir ese “canal” para viajar hacia el futuro?. Como ven, el temita en sí se las trae.
Muchos los personajes que nos han llegado en este sentido. Quizás, todos tenemos siempre en mente a los mas conocidos como Nostradamus o San Malaquías. Pero nosotros quisimos hablar aquella noche de un hombre muy peculiar, y además, no tan lejano en el tiempo como los dos ejemplos que hemos descrito anteriormente y el cual asombró al mundo con sus exitosas premoniciones. Su nombre, Benjamín Solari Parravicini.
Nacido en Buenos Aires (Argentina) un 8 de agosto de 1898, este pintor y escultor, además de profesor en el Liceo de España, también se destacó por ser encargado del departamento de artes en el Banco municipal de Buenos Aires, director de la galería de exhibición de la municipalidad de dicha ciudad y secretario de la asociación para el desarrollo de las artes en 1948. Pero Benjamín Solari no fue conocido por todo esto. A parte de su vocación profesional, Solari comenzó a darse a conocer por sus extraños dibujos que realizaba bajo estados alterados de conciencia. En casi todos incluía una frase. Los primeros dibujos no despertaron gran curiosidad en Solari, quien una vez realizados y observados inmediatamente los destruía.
Pero con el paso del tiempo, Solari se dio cuenta que detrás de aquellos simples garabatos y extrañas frases se escondía algo. Algo que le cambiaría la vida para siempre. En aquellos papeles sin darse cuenta , dibujaba y escribía el futuro. En aquellos papeles plasmó con total lujos de detalles la ejecución de Mousolinni. Entre muchos de sus aciertos proféticos, los cuales se pueden encontrar en los libros llamados “Dibujos proféticos” Tomos I, I, III Y IV, se encuentran, la primera y la segunda guerra mundial, la carrera espacial y la victoria de EEUU sobre la Unión Soviética, la televisión, la música electrónica, la llegada de Fidel Castro al poder en Cuba, la aparición y obra de la Madre Teresa de Calcuta, los viajes a América de Juan Pablo II, entre muchas otras.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
¿EXISTIÓ OTRA HUMANIDAD?
Con este complejo tema inaugurábamos nuestros coloquios aquel 2 de Octubre de 2009. A los pies de un marco incomparable como es la Catedral gaditana, pusimos rumbo al pasado para intentar esclarecer algunos de los misterios que la Historia se guarda en la manga.
Como es lógico, empezamos el debate con la ya famosa y obligada pregunta cuando se habla de estos temas: ¿De verdad la raza humana proviene del mono?. Bueno, esa por lo menos es la “explicación oficial” que mantiene la ciencia, aunque eso si, tampoco son capaces a día de hoy de aclararse entre ellos para explicarnos lo del eslabón perdido, pero bueno, como diría el anuncio: “ aceptamos mono como animal de evolución“.
Según nos cuenta la ciencia, hace 65 millones de años que los dinosaurios se extinguieron del planeta, dando paso hace 40 millones de años a la aparición de los primates. Estos primates se dividieron en dos grupos: Primates y Homínidos. Los primeros serían la familia del chimpancé, del orangután y del gorila, especies que no sufrirían cambio alguno. En cuanto a los segundos, hace 15 millones de años comenzaron a evolucionar hasta convertirse en el hombre actual. Bien, hasta ahí la versión oficial que nos han enseñado en las escuelas.
En el río Paluxi en Texas, fueron descubiertas en 1908 una serie de 134 huellas de algún tipo de dinosaurio. Estas huellas fueron datadas en un periodo de 120 o 130 millones de años, pero lo que resultó mas increíble, es que junto a ellas aparecieran también las huellas de un antecesor del ser humano. Un hallazgo similar tuvo lugar en Tuba City, en Arizona.
Earl Flint, representante del Museo de Peabody y de la Universidad de Harvard, descubrió en 1884 en una cantera situada cerca de Managua (Nicaragua) y a orillas del lago Gilva, a 60 centímetros de profundidad, huellas de homínidos. Para su sorpresa, algunas de las huellas correspondían a algún tipo de sandalia. Las huellas mas grandes median 40 centímetros. Su antigüedad fue estimada sobre 200.000 años.
En el Valle de Carrizo al noroeste de Oklahoma, también fueron halladas otras huellas de pies descalzos y calzados junto a huellas de dinosaurios de 100 millones de años de antigüedad.
Estos son solo algunos ejemplos de estos tipos de hallazgos. ¿Huellas de Dinosaurios y humanos juntas? ¿Dataciones que se escapan a las de la ciencia arqueológica “oficial”?
En fin, seguiremos aceptando mono como patochada de los inquisidores de la Historia.
No tardó tiempo en aparecer en escena las Piedras de Ica, sin duda la espada de Damocles para los “poseedores de la verdad”, para los del mono. Los mismos que llevan desde 1966 intentando derrumbar un misterio al cual no pueden encontrarle una explicación. Y a lo mejor es por ello por lo cual se han tomado tantas molestias hasta la fecha para tildar de fraudulento uno de los mayores enigmas de la humanidad.
Todo comenzó aquel año de 1966. El lugar, la consulta de un reputado doctor peruano de nombre Javier Cabrera. Un buen día, Félix Llosa Romero, amigo de la infancia, le obsequia con una pequeña piedra a modo de pisapapeles perfectamente pulida y donde se mostraba un pez de extraño aspecto. Aquello despertó en el doctor Cabrera un gran interés y mas si cabe cuando Félix Llosa, le aseguró que había muchas mas y de distintos tamaños. Tal fue el interés mostrado por el doctor Cabrera por las piedras, que en poco tiempo reunió miles de ellas.
Cabrera las estudió, examinó, midió y por cada día que pasaba mas estaba convencido que aquello no era nada normal. Aquellas piedras constituían lo que parecía ser la biblioteca gliptolítica mas grande jamás concida. Aquellos grabados representaban hombres montados a lomos de dinosaurios, transplantes de órganos, conocimientos astronómicos y aeronáuticos...
Se calcula que a su muerte, el doctor Javier Cabrera dejó cerca de 15.000 piedras. Toda la vida luchó en pos de que la ciencia investigara aquellas piedras. Pero no. Lo que si hizo la ciencia fue catalogarlo como un farsante y considerar que todo era y es un enorme fraude. Y todo eso sin haberle dedicado un estudio, que al fin y al cabo era lo único que pedía el doctor. Sin comentarios.
En el año 2004, aparece publicado en la revista Más Allá (número 190) el artículo "La Edad de las Piedras de Ica" según el cual un equipo de prestigiosos arqueólogos y paleontólogos españoles, con el asesoramiento del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid y con el amparo de algunos responsables de la Universidad Autónoma de Madrid, se procedió a la datación científica por Carbono 14 en los laboratorios de Geocronología del Instituto de Química-Física Rocasolano (CSIC), de los sedimentos, así como tejidos encontrados junto a las piedras, procedentes en todos los casos de excavaciones rigurosas en túmulos de Ocucaje . Arrojando los siguientes resultados:
- Datación por termoluminiscencia de las muestras de caliche en contacto directo por supuesta sedimentación sobre dos piedras: 99.240 años y 61.196 años respectivamente (error máximo: 8000 años).
- Datación por Carbono 14 sobre la muestras de tela que envolvían algunas piedras: 1350 años (error máximo 44 años).
Los datos en cuanto a las muestras de tela, son muy llamativos, ya que nos haría pensar lógicamente en una cultura precolombina, en este caso los Incas, que debieron haber tenido acceso a algunas de estas piedras.
Por otra arte, investigaciones recientes han demostrado con las ultimas tecnologías que las piedras de Ica poseen un pulido perfecto, y que sus grabados parecen estar hechos con láser.
Si estos datos fueran ciertos ¿Qué tipo de hombres convivieron entre los dinosaurios hace casi cien mil años y como podían tener este tipo de adelantos y sabiduría, incluso en temas tan complejos a día de hoy como la medicina o la astronomía?
Hay múltiples pruebas de vestigios de antiguas civilizaciones que poseían conocimientos súper avanzados en cuanto a tecnología y sabiduría. Podemos destacar entre otros el astronauta de Palenque, una figura precolombina manejando unos mandos representado dentro de lo que parece un tipo de cápsula o cabina. Esas mismas culturas precolombinas también nos han hecho llegar otros tipos de representaciones que nos dan que pensar sobre la influencia en nuestro planeta de una civilización mucho mas avanzada y a los que aquellos nativos consideraron durante el tiempo como dioses. Entre algunos de estos vestigios, podemos encontrarnos con pequeñas figuras doradas encontradas en Bolivia y que representan desde hombrecillos con lo que parece tipos de maquinas de propulsión a incluso pequeños cazas o reactores de oro puro. Y que decir de las pistas de Nazca, y sobre todo de sus increíbles grabados kilométricos hechos exclusivamente para ser vistos desde las alturas. ¿Pero quien o quienes eran aquellos a los que iban destinados esos mensajes?. ¿Quién o quienes tenían, hace miles de años, la capacidad de volar y observar aquellas figuras?. ¿O quién o quienes hicieron y de que manera, aquellas obras de arte tan perfectas, cuando se ha demostrado que son imposible hacerlas desde el suelo?. ¿Por qué llevan miles de años sin borrarse si son en realidad unas simples líneas hechas sobre el terreno?. ¿Qué nos esconde el subsuelo de Nazca?. Ojalá algún día conozcamos la respuestas a estas cuestiones.
Todas las culturas a lo largo de la historia nos han ido trasmitiendo sus legados representativos de aquellos dioses, ángeles o demonios, que adoraban o temían. En las pinturas prehistóricas del Tassili podemos encontrarnos dibujos donde se plasman el contacto entre los hombres y aquellos dioses de las estrellas, siendo la imagen de un enorme ser con casco y escafandra el mayor exponente del misterio que aguarda en su interior aquel desierto, donde hace millones de años, los primeros hombres dejaron constancia en aquellas paredes de piedra, de la presencia de una mas que posible civilización extraterrestre. Por que, ¿si no eran extraterrestres, que eran?. No solo en el Tassili se han realizado estos tipos de descubrimientos. En distintos lugares del mundo se han podido también encontrar figuras milenarias de piedra, arcilla o terracota, donde se representan a cabezas humanas con cascos de astronautas o pequeñas figuras ataviadas con casco y escafandra como si se tratara de un cosmonauta de la actualidad. ¿Figuras de astronautas a los que no les falta ni el mas mínimo detalle hace miles de años?. La verdad, algo no cuadra.
Tampoco olvidamos debatir sobre la cantidad de extraños cráneos descubiertos a lo largo y ancho del planeta, así como los gigantescos esqueletos humanos encontrados en Turquía. ¿Qué nos esconde la ciencia?. ¿Por qué no se trata de indagar en estos enigmas?. ¿O es que acaso resulta muy incómodo rescribir la historia?.
De aquella manera pusimos fin a nuestra primera tertulia. Y nos fuimos como llegamos, con los cuadernos llenos de preguntas pero sin ninguna respuesta. Bue
no si, nos fuimos con una en lo mas hondo de nuestro pensamiento: Existió otra Humanidad.
Como es lógico, empezamos el debate con la ya famosa y obligada pregunta cuando se habla de estos temas: ¿De verdad la raza humana proviene del mono?. Bueno, esa por lo menos es la “explicación oficial” que mantiene la ciencia, aunque eso si, tampoco son capaces a día de hoy de aclararse entre ellos para explicarnos lo del eslabón perdido, pero bueno, como diría el anuncio: “ aceptamos mono como animal de evolución“.
Según nos cuenta la ciencia, hace 65 millones de años que los dinosaurios se extinguieron del planeta, dando paso hace 40 millones de años a la aparición de los primates. Estos primates se dividieron en dos grupos: Primates y Homínidos. Los primeros serían la familia del chimpancé, del orangután y del gorila, especies que no sufrirían cambio alguno. En cuanto a los segundos, hace 15 millones de años comenzaron a evolucionar hasta convertirse en el hombre actual. Bien, hasta ahí la versión oficial que nos han enseñado en las escuelas.
En el río Paluxi en Texas, fueron descubiertas en 1908 una serie de 134 huellas de algún tipo de dinosaurio. Estas huellas fueron datadas en un periodo de 120 o 130 millones de años, pero lo que resultó mas increíble, es que junto a ellas aparecieran también las huellas de un antecesor del ser humano. Un hallazgo similar tuvo lugar en Tuba City, en Arizona.
Earl Flint, representante del Museo de Peabody y de la Universidad de Harvard, descubrió en 1884 en una cantera situada cerca de Managua (Nicaragua) y a orillas del lago Gilva, a 60 centímetros de profundidad, huellas de homínidos. Para su sorpresa, algunas de las huellas correspondían a algún tipo de sandalia. Las huellas mas grandes median 40 centímetros. Su antigüedad fue estimada sobre 200.000 años.
En el Valle de Carrizo al noroeste de Oklahoma, también fueron halladas otras huellas de pies descalzos y calzados junto a huellas de dinosaurios de 100 millones de años de antigüedad.
Estos son solo algunos ejemplos de estos tipos de hallazgos. ¿Huellas de Dinosaurios y humanos juntas? ¿Dataciones que se escapan a las de la ciencia arqueológica “oficial”?
En fin, seguiremos aceptando mono como patochada de los inquisidores de la Historia.
No tardó tiempo en aparecer en escena las Piedras de Ica, sin duda la espada de Damocles para los “poseedores de la verdad”, para los del mono. Los mismos que llevan desde 1966 intentando derrumbar un misterio al cual no pueden encontrarle una explicación. Y a lo mejor es por ello por lo cual se han tomado tantas molestias hasta la fecha para tildar de fraudulento uno de los mayores enigmas de la humanidad.
Todo comenzó aquel año de 1966. El lugar, la consulta de un reputado doctor peruano de nombre Javier Cabrera. Un buen día, Félix Llosa Romero, amigo de la infancia, le obsequia con una pequeña piedra a modo de pisapapeles perfectamente pulida y donde se mostraba un pez de extraño aspecto. Aquello despertó en el doctor Cabrera un gran interés y mas si cabe cuando Félix Llosa, le aseguró que había muchas mas y de distintos tamaños. Tal fue el interés mostrado por el doctor Cabrera por las piedras, que en poco tiempo reunió miles de ellas.
Cabrera las estudió, examinó, midió y por cada día que pasaba mas estaba convencido que aquello no era nada normal. Aquellas piedras constituían lo que parecía ser la biblioteca gliptolítica mas grande jamás concida. Aquellos grabados representaban hombres montados a lomos de dinosaurios, transplantes de órganos, conocimientos astronómicos y aeronáuticos...
Se calcula que a su muerte, el doctor Javier Cabrera dejó cerca de 15.000 piedras. Toda la vida luchó en pos de que la ciencia investigara aquellas piedras. Pero no. Lo que si hizo la ciencia fue catalogarlo como un farsante y considerar que todo era y es un enorme fraude. Y todo eso sin haberle dedicado un estudio, que al fin y al cabo era lo único que pedía el doctor. Sin comentarios.
En el año 2004, aparece publicado en la revista Más Allá (número 190) el artículo "La Edad de las Piedras de Ica" según el cual un equipo de prestigiosos arqueólogos y paleontólogos españoles, con el asesoramiento del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid y con el amparo de algunos responsables de la Universidad Autónoma de Madrid, se procedió a la datación científica por Carbono 14 en los laboratorios de Geocronología del Instituto de Química-Física Rocasolano (CSIC), de los sedimentos, así como tejidos encontrados junto a las piedras, procedentes en todos los casos de excavaciones rigurosas en túmulos de Ocucaje . Arrojando los siguientes resultados:
- Datación por termoluminiscencia de las muestras de caliche en contacto directo por supuesta sedimentación sobre dos piedras: 99.240 años y 61.196 años respectivamente (error máximo: 8000 años).
- Datación por Carbono 14 sobre la muestras de tela que envolvían algunas piedras: 1350 años (error máximo 44 años).
Los datos en cuanto a las muestras de tela, son muy llamativos, ya que nos haría pensar lógicamente en una cultura precolombina, en este caso los Incas, que debieron haber tenido acceso a algunas de estas piedras.
Por otra arte, investigaciones recientes han demostrado con las ultimas tecnologías que las piedras de Ica poseen un pulido perfecto, y que sus grabados parecen estar hechos con láser.
Si estos datos fueran ciertos ¿Qué tipo de hombres convivieron entre los dinosaurios hace casi cien mil años y como podían tener este tipo de adelantos y sabiduría, incluso en temas tan complejos a día de hoy como la medicina o la astronomía?
Hay múltiples pruebas de vestigios de antiguas civilizaciones que poseían conocimientos súper avanzados en cuanto a tecnología y sabiduría. Podemos destacar entre otros el astronauta de Palenque, una figura precolombina manejando unos mandos representado dentro de lo que parece un tipo de cápsula o cabina. Esas mismas culturas precolombinas también nos han hecho llegar otros tipos de representaciones que nos dan que pensar sobre la influencia en nuestro planeta de una civilización mucho mas avanzada y a los que aquellos nativos consideraron durante el tiempo como dioses. Entre algunos de estos vestigios, podemos encontrarnos con pequeñas figuras doradas encontradas en Bolivia y que representan desde hombrecillos con lo que parece tipos de maquinas de propulsión a incluso pequeños cazas o reactores de oro puro. Y que decir de las pistas de Nazca, y sobre todo de sus increíbles grabados kilométricos hechos exclusivamente para ser vistos desde las alturas. ¿Pero quien o quienes eran aquellos a los que iban destinados esos mensajes?. ¿Quién o quienes tenían, hace miles de años, la capacidad de volar y observar aquellas figuras?. ¿O quién o quienes hicieron y de que manera, aquellas obras de arte tan perfectas, cuando se ha demostrado que son imposible hacerlas desde el suelo?. ¿Por qué llevan miles de años sin borrarse si son en realidad unas simples líneas hechas sobre el terreno?. ¿Qué nos esconde el subsuelo de Nazca?. Ojalá algún día conozcamos la respuestas a estas cuestiones.
Todas las culturas a lo largo de la historia nos han ido trasmitiendo sus legados representativos de aquellos dioses, ángeles o demonios, que adoraban o temían. En las pinturas prehistóricas del Tassili podemos encontrarnos dibujos donde se plasman el contacto entre los hombres y aquellos dioses de las estrellas, siendo la imagen de un enorme ser con casco y escafandra el mayor exponente del misterio que aguarda en su interior aquel desierto, donde hace millones de años, los primeros hombres dejaron constancia en aquellas paredes de piedra, de la presencia de una mas que posible civilización extraterrestre. Por que, ¿si no eran extraterrestres, que eran?. No solo en el Tassili se han realizado estos tipos de descubrimientos. En distintos lugares del mundo se han podido también encontrar figuras milenarias de piedra, arcilla o terracota, donde se representan a cabezas humanas con cascos de astronautas o pequeñas figuras ataviadas con casco y escafandra como si se tratara de un cosmonauta de la actualidad. ¿Figuras de astronautas a los que no les falta ni el mas mínimo detalle hace miles de años?. La verdad, algo no cuadra.
Tampoco olvidamos debatir sobre la cantidad de extraños cráneos descubiertos a lo largo y ancho del planeta, así como los gigantescos esqueletos humanos encontrados en Turquía. ¿Qué nos esconde la ciencia?. ¿Por qué no se trata de indagar en estos enigmas?. ¿O es que acaso resulta muy incómodo rescribir la historia?.
De aquella manera pusimos fin a nuestra primera tertulia. Y nos fuimos como llegamos, con los cuadernos llenos de preguntas pero sin ninguna respuesta. Bue
no si, nos fuimos con una en lo mas hondo de nuestro pensamiento: Existió otra Humanidad.
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