miércoles, 2 de diciembre de 2009

PROFECIAS

¿Existe la casualidad?. Con esta pregunta comenzamos nuestra segunda tertulia. ¿Son acaso las profecías fruto de la casualidad o realmente es posible conocer el destino que nos depara el futuro?. ¿Es nuestra mente tan poderosa como para realizar este tipo de fenómenos?.

La figura del profeta esta ligada a nuestra historia desde hace miles de años. Desde aquellos profetas bíblicos hasta nuestros días, nos han llegado una gran cantidad de personajes con sus mas variadas predicciones. Unos, con una exactitud asombrosa en sus mensajes, otros sencillamente no tanto. Y si muy diversos han sido esos personajes históricos y sus tan llevadas y traídas profecías, no es menester tampoco citar la cantidad de métodos en los que se basaron y se basan todavía algunos de estos “elegidos” para transmitir sus mensajes. Desde visiones a través de los sueños, mediante escritura automática, apariciones, estados alterados de conciencia... En fin, un extenso abanico de métodos que en definitiva, parecen despertar en nuestra mente una capacidad para ir mas allá en el tiempo. Y no deja de ser algo descabellado pensar en ello. Esta cada vez mas demostrado que la hipnosis es capaz de hacernos viajar al pasado y reconstruir hechos y vivencias durante un determinado periodo y lugar concreto. Si la hipnosis es capaz de abrir o activar ese “canal” que parece ser todos poseemos y hacernos viajar hacia el pasado, ¿por qué no mediante otros métodos no pudiéramos abrir ese “canal” para viajar hacia el futuro?. Como ven, el temita en sí se las trae.

Muchos los personajes que nos han llegado en este sentido. Quizás, todos tenemos siempre en mente a los mas conocidos como Nostradamus o San Malaquías. Pero nosotros quisimos hablar aquella noche de un hombre muy peculiar, y además, no tan lejano en el tiempo como los dos ejemplos que hemos descrito anteriormente y el cual asombró al mundo con sus exitosas premoniciones. Su nombre, Benjamín Solari Parravicini.

Nacido en Buenos Aires (Argentina) un 8 de agosto de 1898, este pintor y escultor, además de profesor en el Liceo de España, también se destacó por ser encargado del departamento de artes en el Banco municipal de Buenos Aires, director de la galería de exhibición de la municipalidad de dicha ciudad y secretario de la asociación para el desarrollo de las artes en 1948. Pero Benjamín Solari no fue conocido por todo esto. A parte de su vocación profesional, Solari comenzó a darse a conocer por sus extraños dibujos que realizaba bajo estados alterados de conciencia. En casi todos incluía una frase. Los primeros dibujos no despertaron gran curiosidad en Solari, quien una vez realizados y observados inmediatamente los destruía.

Pero con el paso del tiempo, Solari se dio cuenta que detrás de aquellos simples garabatos y extrañas frases se escondía algo. Algo que le cambiaría la vida para siempre. En aquellos papeles sin darse cuenta , dibujaba y escribía el futuro. En aquellos papeles plasmó con total lujos de detalles la ejecución de Mousolinni. Entre muchos de sus aciertos proféticos, los cuales se pueden encontrar en los libros llamados “Dibujos proféticos” Tomos I, I, III Y IV, se encuentran, la primera y la segunda guerra mundial, la carrera espacial y la victoria de EEUU sobre la Unión Soviética, la televisión, la música electrónica, la llegada de Fidel Castro al poder en Cuba, la aparición y obra de la Madre Teresa de Calcuta, los viajes a América de Juan Pablo II, entre muchas otras.

No hay comentarios: